EL PROCESO DE MOMIFICACIÓN

Ya que hace unos días hablé de la Casa de la Vida en el Antiguo Egipto, hoy voy a dedicar el artículo al proceso de momificación y sus complicadas fases.
Como sabemos, los antiguos egipcios creían en la vida después de la muerte, y por consiguiente en el más allá. Por ello necesitaban preservar el cuerpo para que una vez enterrado mediante los ritos funerarios, el "ba" y el "ka" del difunto formando una especie de esencia vital, de un "ser luminoso" lograse sobrevivir eternamente.
Antes de explicar el proceso de momificación creo que deberíamos centrarnos por unos minutos en la descripción de esos dos conceptos pues el entendimiento y su significado al principio puede resultar dificil.
Los Egipcios creían al individuo compuesto de cinco elementos esenciales :
El cuerpo, el ba, el ka, el Nombre y la sombra.
El pimero y los dos últimos son, creo que claramente entendibles y no escapan a la lógica contemporánea.
El Ba representa nuestro concepto de personalidad que vamos forjando según crecemos. Éste habita en todos los objetos ya sean animados o inanimados. Sin embargo está muy lejos de poder asemejarlo al "espiritu" pues representa todas aquellas necesidades de las cuales el ser humano requisita para vivir.
Un dato curioso es que tanto los dioses como los reyes disponían de un gran número de bas en los que se exteriorizaba su poder.
El Ba del difunto reside en el cielo pero periódicamente regresa a su tumba para alimentarse de las ofrendas .
Éste se representaba mediante las aves migratorias, y se regeneraba cada noche através de los ritos escritos en las paredes de las tumbas.
El Ka es la fuerza generadora de vida, que habita dentro de cada persona. Es una especie de "doble" y representaba la vitalidad que se transmitía de generación en generación.
Empezaba a existir en el nacimiento y seguía vivo después de la muerte.
Por ello cuando la persona moría el Ka continuaba viviendo y debía recibir el mismo sustento que cuando estaba vivo percibía. Por lo tanto se proveían de ofrendas reales las tumbas de los difuntos para que el Ka viviera através de ellas, o bien mediante las representaciones en las paredes, todo ello invocado através de las fórmulas de Ofrendas dirigidas al Ka. Estas eran las que se colocaban ante la falsa puerta.
Una vez unida las cinco esencias que eran importantes para los antiguos egipcios, aparecía la figura o el término del Akh, éste era el "espíritu" del difunto que sobrevivía tras su muerte y gracias a la unión del Ka y del Ba. En cierta manera (y siempre bajo mi punto de vista) podría decirse que el uno no podría sobrevivir sin el otro , ya que unos se creaban con el nacimiento y el otro nacía con la muerte.
Una vez explicados estos tres términos para mí esenciales a la hora de entender el proceso de momificación y así las distintas fórmulas que tras este artículo iré poniendo, doy paso a la distintas fases:
Es posible imaginar lo que supondría privar a un egipcio de sus funerales y sus cuerpos fueran dados a la tierra " donde ni se ve ni se percibe". Esto según lo anteriormente citado supondría la muerte definitiva del individuo.
Para evitarlo los egipcios se empeñaron en la conservación de los cuerpos eliminando primero aquellos elementos putrescibles, a fin de conseguir la preservación de lo inalterable.
El proceso preparatorio para neutralizar la descomposción duraba más de dos meses, durante los cuales el cadáver se exponía a su manipulación.
El corazón y otros órganos eran extraídos de los cuerpos y conservados a parte.
Los pulmones, el hígado, el estómago y los intestinos eran depositados en cuatro recipientes "vasos canopos", protegidos cada uno de ellos por los Cuatro hijos de Horus.
Tras haberle extraído las vísceras , incluído el cerebro (ya que para ellos no tenía ninguna función importante), el cuerpo era introducido en un baño con una solución de carbonato de sodio y betún llamado Natrón, que consumiría todos los tejidos grasos. Después era rellenado con una pasta hecha con betún, hierbas aromáticas e incienso. La zona por donde habían extraído las vísceras era cuidadosamente cosida y cubierta con una placa que llevaba grabada el Udyat u Ojo de Horus (pues creían que éste tenía poderes curatívos).
En el lugar del corazón se depositaba un escarabajo de piedra verde en cuya parte inferior se había grabado la fórmula mágica para impedir que testimoniara contra el difunto durante el Juicio ante el Tribunal de Osiris.
Alrededor del cuello de la momia se anudaban diferentes collares que representaban fuerzas de protección y estaban compuestos, por talismanes que representaban figuras de divinidades..
Los dedos de las manos y los pies se enfundaban en estuches de metales preciosos.
Después eran envueltos con vendas de lino por un sacerdote que hacía las veces del dios Anubis, el embalsamador de Osiris, y gracias a ellas, se otorgaba al difunto de una nueva piel, llamada Ut..
Otros sacerdotes presenciaban la ceremonia y representaban a distintas divinidades que estuvieron presentes durante la momificación de Osiris.
Finalmente se depositaban diferentes ornamentos encima del cuerpo vendado. En medio se disponía la figura de un escarabeo alado.
Los cuatro hijos de Horus y las efigies de otras divinidades hechas con pastas cerámicas complementaban el ajuar funerario.
Una máscara de oro o de cartonaje dorado podía completar la protección de la momia antes de ser encerrada en el féretro, en cuya parte central, estaba representada la diosa Nut, protegiendo al difunto con sus alas desplegadas.
El individuo estaba bajo la tutela de cuatro diosas que cuidaron a Osiris: Neftis, Selkis, Neiht e Isis.
La momia y su féretro eran metidos en sarcófagos de piedra, que sería el lugar del reposo eterno.
Etiquetas: Edad Antigua, Egipto, Mitos y Mitología, Por Nefertari

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